El representante a la Cámara, Augusto Posada, critica que el Presupuesto Participativo de Medellín sea utilizado por la administración de Alonso Salazar Jaramillo como elemento politiquero en favor de las campañas a la Presidencia de la República y a la Alcaldía de Medellín en http://www.sinergiainformativa.com/
jueves, 28 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
Medellín volverá a ser una ciudad segura
La Policía acaba de invertir 21.500 millones de pesos para compra de nuevos equipos y hacer más efectiva su red de comunicaciones, eso tiene que traducirse en un mejor trabajo en las ciudades. Hay que garantizar que de esos recursos y de otros más que vienen, una buena parte se vaya para el entrenamiento de los agentes, es muy importante que se capaciten en inteligencia para enfrentar la nueva realidad que están viviendo nuestras ciudades. Lo peor que podemos hacer para cambiar las cosas, es mantener las mismas actitudes que nos llevaron a donde estamos. Necesitamos agentes que actúen con estrategia y vayan a la raíz.Y para lograr lo anterior es necesario una política de continuidad y dedicación: los policías que estén destinados para seguridad en la ciudad, serán exclusivamente para eso, si nos esforzamos por conseguir un buen número de efectivos, no puede permitirse después que nos abran el hueco asignándolos a carreteras, a manejar espectáculos o a otros eventos, como ocurre hoy.
De la misma manera, el nivel en el que estamos exige que la respuesta no sea sólo de la fuerza pública; es necesario organizar a la población por medio de alarmas comunitarias y entrenamiento sobre cómo hacerle el trabajo más difícil a los delincuentes. Está comprobado que los asaltantes actúan en mayor medida donde hay desorden. Pero somos conscientes de que el Estado no puede dejarle esa organización al azar, para eso conformaremos brigadas móviles con expertos que capaciten a las comunidades y les indiquen cómo operar.
Para llegar a la raíz, como lo mencionaba antes, no podemos seguir preocupándonos sólo por los grandes capos, ni por los grandes delincuentes. Es prioritario que en la estrategia de redu
cir la inseguridad, tengamos en cuenta dos factores, el primero es la persecución y captura de los que se escudan en lo que se llama delitos menores, que no son tan menores: atraco en las calles y raponeo. Y el segundo llevarlos con todas las herramientas jurídicas a que respondan por lo que hacen. Eso se logra con apoyo a la justicia para que tenga los elementos para someter a estos ladrones y no estén obligados a soltarlos a los pocos días, para que vuelvan a lo mismo.Duplicar el número de efectivos no quiere decir solamente que nos vamos a enfocar en el accionar de la fuerza para reducir el problema, hay que vigilar el origen de esa delincuencia que en muchos casos tiene que ver con la falta de oportunidades. Para eso vamos a avanzar en un programa muy ambicioso de recuperación de los llamados delincuentes menores, es decir, que la cárcel les sirva no para aprender más mañas, sino para hacer parte de un proceso de socialización que incluya aprender un oficio y seguimiento social de esas personas; sobre todo de los más jóvenes.
Con más planeación, y no solamente con las improvisaciones del día a día, lograremos regresar a Medellín a la senda de seguridad en la que se había encaminado.
jueves, 2 de abril de 2009
PENSEMOS EN GRANDE
Medellín y el Valle de Aburrá es una región que concentra más de 3’200.000 personas, similar al número de ciudades como San Diego en California o Monterrey en México. Además tenemos un enorme crecimiento poblacional de gente que se siente atraída hacia nuestra ciudad y municipios vecinos por el polo de desarrollo en el que se está convirtiendo.
Los grandes eventos internacionales que vienen sucediendo: la Asamblea número 38 de la Organización de Estados Americanos celebrada el año pasado y la número 50 del Banco Interamericano de Desarrollo en este 2009, que han ayudado a cambiar la cara de nuestra ciudad son pruebas irrefutables de que el mundo mira a Medellín y a su área conurbada para mantener la línea de grandes espacios de decisión y generación de desarrollo.
Lo triste es que a veces no pensamos hacia adentro, es decir: queremos ser sólo anfitriones de magnos eventos donde se reúnen dirigentes del mundo entero y lo nuestro lo aplazamos. Un caso muy concreto es no haber viabilizado un Gran Centro de Espectáculos de toda índole para el Valle de Aburrá.
Hace pocos días promovimos un encuentro con la señora Ministra de Cultura Paula Marcela Moreno, los alcaldes y presidentes de Concejo de los municipios del Valle de Aburrá y empresarios artísticos para generar el movimiento que conduzca a que una región con un número tan significativo de personas y una visión positiva que de nosotros empieza a crecer en el exterior, pueda tener un escenario con las especificaciones técnicas, logísticas y de seguridad para que lleguen los grandes entretenimientos y expresiones culturales que sí visitan otras ciudades.
La conclusión de ese encuentro fue una muy positiva voluntad de avanzar en los estudios que permitan llegar a un acuerdo lo más pronto posible, donde se involucren la empresa privada, el gobierno de Antioquia y los municipales además de tener un necesario apoyo del Gobierno Nacional. Las condiciones están dadas y quienes pueden tomar la decisión mostraron interés de seguir adelante y explorar lo necesario para que a nuestra región lleguen los grandes artistas y deportistas que hoy no se presentan por falta de espacios adecuados.
Desde el Congreso siempre seguiremos apoyando…